Como en nuestras anteriores historias (Fonte do Concello y Reloj de la Plaza), hoy, de nuevo, nos situaremos en aquella época, entorno al año 1.945. Según mis recuerdos, el ultimo coche de caballos que circuló por nuestro pueblo y, principalmente, por sus alrededores, perteneció al veterinario que todos conocíamos por el nombre de Don Jesús. Este señor que residía en el inmueble, donde, hasta hace unos meses, existía el Supermercado Puga (cruce  carretera de Ourense), guardaba su coche y el caballo que tiraba del mismo, en una especie de garaje que poseía en lo que, ahora, son los soportales situados frente al Parque Infantil de la Alameda, primitivo campo de la feria y en el cual se realizaban las transacciones (compras y ventas) de todo tipo de ganado. El suelo de ese espacio, la totalidad del Parque Infantil, en aquellos años- 1.945-, era de  tierra y lo utilizaba Don Jesús para entrenar a su caballo, y como diríamos en estos momentos, al objeto de mantenerlo en forma. Le colocaba su  brida al cuello y de esta pendia una larga cuerda que el veterinario sujetaba con su mano izquierda , permitiendo que el  caballo, al trote  ligero , y azuzado por el látigo  que blandía  en la derecha,  describiese circunferencias ,, situándose él  en el centro de las mismas. Estos dibujos  recorridos por el caballo, ocupaban todo aquel campo y, nosotros, los niños, los contemplábamos, gozosos, desde los bordes en lo que hoy es la zona de entrada a la Clínica Alameda, durante los quince o veinte minutos  que Don Jesús solía emplear en el entreno del animal.

 Por cierto, no lejos de allí, y en el lugar que, ahora, ocupa el Café  Lérida, se encontraban  “ las cocheras” de la familia Quiroga ( el edificio, donde residían, corona nuestra Plaza Mayor), destinadas para los carruajes de caballos que usaban en sus desplazamientos.

 Con el fin de situar los antecedentes comerciales de la zona donde Don Jesús mantenía en forma a su caballo y en lo que, actualmente, son los soportales que ocupan todo el frente,( todavía, algunos lectores recordarán),existian., entre otros, los inmuebles siguientes: haciendo esquina , un taller mecánico ( Talleres Díaz),, un garaje, donde uno de los Capiro, guardaba su autobús mixto – para personas y mercancías- ( cubría la línea diaria Carballiño- Estación de Barbantes), el taller de bicicletas de   La Saladina, y, también, la fábrica de chocolates de Don Julio Pereira, en cuyo rótulo de identificación se destacaba “ Chocolates Elaborados a braza”. Don Julio Pereira era tío de los “González Pereira” (Adela, Pepe, Julio y Chucho, ya fallecidos) y, quizás, precursor de lo que hoy, los carballineses conocemos como ultramarinos “Autoservicio Pereira”.

Entiendo que para enmarcar mejor esta historia acerca de nuestro último coche de caballos, debemos resaltar que en 1.945, una gran parte de las calles de O Carballiño eran de tierra y piedras debidamente compactadas como, por ejemplo : La Carreira, las paralelas que descienden desde la calle Principal al Concello, Cesáreo Tizón (  Supermercado Froiz y  zona del antiguo Bar Chupete), Plaza de los Hermanos Prieto, Plaza de Emilia Pardo Bazán, Plaza del Emigrante o Pista Roja de Baloncesto, Juan Corral Pajariño, Margarita Taboada, Venezuela, Uruguay, etcétera. Y, por supuesto, la mayoría de las carreteras y caminos, por donde se desplazaba Don Jesús  con su coche de un caballo para ejercer su actividad profesional de veterinario. Salvo la de Ourense a Pontevedra  que estaba asfaltada, todas las demás , igualmente, eran de tierra y piedras :; al Reino por Arcos, a Irixo por Veiga, a Astureses, a Cabanelas por Mesiego, al Lago por Señorin, asi como otros muchos ramales que se conectaban con la ya mencionada de Ourense a Pontevedra.

Como complemento a lo ya expuesto sobre algunas de las circunstancias que concurrían en el coche  del veterinario (lugar en el cual guardaba, como  entrenaba a su caballo  y por las carreteras donde circulaba) estimo oportuno mencionar que cuando Don Jesús necesitaba operar a alguna vaca, utilizaba para ello la “ Casa do Ferrador” ( con sus cuatro columnas firmes que emergían del suelo y entre las cuales se introducía el  ganado a tratar quirúrgicamente ), la cual   estaba situada, más o menos, en el lugar donde hoy se ubican las oficinas de la empresa Autocares Rodríguez, en la calle Conde de Vallellano.

 Por las  calles Rosalía de Castro y Mosquera, (foto que precede a este articulo) durante muchos años, (quizás, hasta  1.995) circularon los automóviles de gasolina que sustituyeron a “los de caballos”, Aunque, ahora, parezca difícil de imaginar, esas calles, en un principio, fueron una vía por la que se transitaba  en las dos direcciones…  En los días de feria, al final de la tarde, en lo que, ahora, son las terrazas de las cafetería Nayla, se estacionaban los autobuses denominados “Los Americanos”, de una empresa de Ourense,  todos pintados de blanco, para emprender el regreso a sus puntos de destino, repletos de los “ feirantes” y de  sus enormes  fardos de mercancías que, amarrados con fuertes cuerdas,  colocaban en la parte superior de los mismos. Si, durante algún tiempo, por nuestra calle Principal, a pesar de la estrechez de alguno de sus tramos, circularon autobuses en los dos sentidos para, posteriormente, regularla en una sola dirección.

Dada la velocidad de los adelantos tecnológicos- en el año 1.945 coche de caballos y en el 2.021 automóviles ya dirigidos por ordenador-,me atrevo a pronosticar y con el fin de añadir “algo de poesía” a este artículo,  que dentro de otros 75 años , no sería extraño que el hombre , muy probablemente, pueda convertir, por ejemplo, con  su “ pensamiento”,, las nubes en  un vehículo de su modelo preferido y, luego, le susurrará al “viento” que lo traslade de tal a cual lugar, con la gran ventaja de que esas “nubes mágicas” nunca chocaran entre si y cuando se encuentran, normalmente, “ se abrazaran entre ellas”. .

Nota: De acuerdo a mis fuentes, la última vez que por nuestra calle Principal ( Rosalía de Castro y Mosquera) circuló un coche de caballos, fue un 19 de enero de 1949 con motivo del entierro de Doña María Josefa Parrondo Garrido ( abuela del médico carballinés, Jaime, recientemente fallecido, y de sus hermanos Luis y Mary Carmen). Doña Josefa vivía encima de la Ferretería y Banca Parrondo (actualmente  Cafetería LOFT 27) y aquel día de enero de 1949 se desplazó desde Ourense a  O Carballiño, una carroza fúnebre tirada por seis caballos, todos severamente engalanados, principalmente sus crines, con hermosos ramos de flores y  bellos crespones negros. ..La carroza  trasladó su cadáver,- al que seguía, andando, una ingente cantidad de personas,- hasta el cementerio de Señorin. Por la mañana se había celebrado un solemne funeral  al que asistieron, según cuentan los que se acuerdan de ello, más de treinta sacerdotes, los cuales, para comer a mediodía, se reunieron  en el antiguo Hotel Carlos (hospedaje clásico de los curas, cuando estos visitaban nuestro pueblo y donde, hoy, existe la Cafetería Capri)

Desde finales del año 2000 la calle Principal quedo completamente peatonalizada

Juan Lois Mosquera

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Curriculum de Juan Lois Mosquera :

Nacido en 1942-Bachillerato por libre en Colegio Isabel La Católica. Preuniversitario Instituto Otero Pedrayo de Ourense. Estudios de Perito Industrial Electricidad en Vigo ( los actuales Ingenieros Técnicos). Actividad profesional en la multinacional Siemens-Vigo (30 años) y Redcom – Vigo (Empresa de Telecomunicaciones). Desde su jubilación en el año 2.001,reside en O Carballiño. 

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