Juan Lois Mosquera

Como complemento a nuestro anterior artículo titulado, “ Posibles axiomas para una filosofía de lo cotidiano”, en esta ocasión, pretendo exponer una especie de corolarios que, quizás, se desprendan de  aquellos.

Reiterar que, para mí, una filosofía de lo cotidiano, deseo interpretarla como debates o comentarios que, sobre determinados temas, podemos mantener con nuestros amigos o personas de nuestro entorno cultural, evitando las cuestiones universales (la vida, la verdad, lo real, la esencia, principios del deber, etcétera) tratadas por la mayoría de los filósofos,  en sus escritos, con una “jerga” o un  lenguaje muy  críptico.

Comencemos indicando que las actividades del ser humano las consideramos  como una especie de “ juegos” y sobre estos- los juegos-, probablemente, pueda decirse que, normalmente, desde un punto de vista “ ético”, no hay unos  superiores a  otros.. Para fijar ideas, recurramos a las actividades deportivas. Por ejemplo, unos juegan bien al futbol o tenis y otros lo hacen al baloncesto o la natación. Pero ello no implica que el “juego del futbol o del tenis sea “éticamente superior” al del baloncesto o la natación…

Al considerar las actividades deportivas como un “juego”, podíamos aceptar que nosotros, las personas, tendemos a practicar aquellos deportes – juegos- en los que  pensamos que destacaremos o mejor nos defendamos frente a los adversarios…

Por extensión y efectuando un salto cualitativo, entiendo que se puede establecer un cierto paralelismo entre las aficiones deportivas y nuestras actividades profesionales y laborables. También aquí, en general, y si le es posible, la persona escoge el “juego” (profesor, medico, administrativo, fontanero, etcétera) en el que espera destacar y mejor se defienda en esta sociedad.

Como es lógico los “juegos” de las profesiones-, catedrático, médico, administrativo, fontanero, etcétera-, son, igualmente, éticamente equiparables.

Debemos reconocer que hay bastantes “juegos” en el mundo laboral que, normalmente, nos vienen impuestos por la sociedad al ser humano. Me refiero, por ejemplo, a las actividades de barrendero, minero, limpiador de servicios públicos, sin embargo, desde el punto de vista “ético” (y dado que son necesarias para nuestro desarrollo) debemos  considerarlas, también. , éticamente equiparables a las de los médicos, profesores o  abogados.

 No solo tendemos a “jugar “en la actividad en que confiamos ganar, sino que, en muchísimas ocasiones, también, pretendemos, casi obligar, a que los otros  “jueguen  al juego  que nosotros proponemos.

Es evidente que esta equiparación de “juegos”, asimismo, debe tener sus excepciones, como en gramática las tienen, las normas ortográficas. La actividad de terrorista o las conductas delictivas, no pueden ser consideradas, en forma alguna, como un “Juego”  equiparable “éticamente,” a los de las demás personas que se comportan de acuerdo a las leyes  que  han establecido.

Como síntesis, podemos considerar que, la generalidad de nuestras actividades (deportivas, académicas, profesionales, la amistad y el amor,) son una especie de “juegos” y  que estos – los juegos-, son éticamente equiparables,

Desde mi subjetividad (no puede ser de otra manera), entiendo que, quizás, debemos admitir que, lamentablemente, muchas de  nuestras  charlas y debates con los amigos,    de forma subliminal, casi siempre, son conversaciones competitivas  (fruto del sistema económico y valores vigentes) que tienen por objeto mostrar que uno es más listo y ganarle al otro…

Al reflexionar sobre determinados temas,  estimo que, con relativa frecuencia, me encuentro con la paradoja ( similar a la de Bertrand Russell) del tipo siguiente: ¿es posible, desde esta teoría de “Juegos”  salirse fuera, para poder asegurar que la mayoría de las actividades humanas son “juegos”, “éticamente equiparables”. ¿Es la Teoría de Juegos, también, un “juego” en si misma? .

Juan Lois Mosquera

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Curriculum de Juan Lois Mosquera :

Nacido en 1942-Bachillerato por libre en Colegio Isabel La Católica. Preuniversitario Instituto Otero Pedrayo de Ourense. Estudios de Perito Industrial Electricidad en Vigo ( los actuales Ingenieros Técnicos). Actividad profesional en la multinacional Siemens-Vigo (30 años) y Redcom – Vigo (Empresa de Telecomunicaciones). Desde su jubilación en el año 2.001,reside en O Carballiño. 

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