Nuestro Parque precursor de Twitter y Facebook

IES CHAMOSO LAMAS

Dado que se acerca el inicio de la primavera y situándonos, de nuevo, en el entorno del año 1.945  y  posteriores,  he estimado oportuno actualizar, ahora, un sencillo artículo que se publicó en el programa de las Fiestas de Septiembre del 2.001.

Probablemente, la mayoría de los carballineses nacidos con anterioridad a 1955 recuerden que, antiguamente, la estatua de los Hermanos Prieto,( Adelaida,, Severino-exmagistrado de las colonias españolas en América-,Juan María- franciscano-, y Leandro- presidente de la Audiencia de Las Palmas-, ) , situada a la entrada de nuestro Parque Municipal, estaba rodeada por una doble fila  de árboles, , fundamentalmente eucaliptos, que formaban una especie de dos semicircunferencias concéntricas, como si quisieran abrazarla (Véase fotos adjuntas)

HIPER MASIDE

En aquella época –  en la década 1945/1.955-, era frecuente encontrar grabado en la corteza de aquellos árboles , esculpidos bien a navaja u otro objeto punzante, mensajes de la naturaleza siguiente; “Pepe y Gloria,- Kusky y Pepe- Mary Luz y  Manuel,-  José y Celia “, etcétera. Estas parejas de nombres, normalmente, se rodeaban de un dibujo en forma de corazón con una flecha que los atravesaba y se  les añadía una fecha; 6-7-1948, 5-8-52, 20-8-53, 199-1955, etcétera… En general, salvo excepciones, las fechas solían estar comprendidas entre el 21  de junio y el 19 de septiembre, periodo que coincide  con el inicio del verano y la  finalización de las Fiestas de Septiembre con la romería de la Saleta…

En estos mensajes se expresaban los sentimientos afectivos hacia otra persona, de la manera más explícita y con la menor cantidad de símbolos necesarios (dos nombres, el corazón, la flecha y la fecha, menos de 140 caracteres, lo que se recomienda en Twitter)  Realmente, esa simbología era una verdadera carta de amor y, en alguna medida, ya se resaltaba lo que podía entenderse como el valor instantáneo o temporal de una función afectiva, entendiendo el vocablo afectivo en la acepción más amplia de esa palabra. Estos mensajes que expresaban de una forma muy  criptica el sentimiento de los jóvenes, podían considerárseles como un acta notarial que dos personas esculpían en la corteza de aquellos eucaliptos y un precedente   de los  libros   donde se registran, en los Concellos, las parejas de hecho…

Además de los mensajes de tipo afectivo, también se grababan en los árboles, avisos y notas de todo tipo como; “Te espero en el Balneario los domingos”, “Teresa, no vendré hasta el verano de 1.951 “, “Ramón, para el año próximo vendrán mis padres para saludarte”, etcétera. Recordemos que en aquel entonces, normalmente, los carballineses nos conocíamos todos, tanto los que habíamos nacido en el  pueblo como los veraneantes habituales que venían a O Carballiño año tras año. Por cierto, ya existía la rivalidad deportiva  y no era difícil encontrar  algunos pronósticos para la próxima temporada, reflejados con prisas y en los cuales los autores manifestaban las preferencias por sus equipos favoritos; Celta 7- Deportivo 1 o Coruña 6- Celta 0.

Como podéis suponer, en alguna medida, en aquellos  años, ya existían lo que hoy en el argot informático  suele denominársele “Hacker”. Estos “Hacker”, gastaban algunas bromas, como, por ejemplo, modificar  la flecha del corazón denotando “tachadura”, cambiar el nombre de alguno de la pareja o bien alterar las fechas de los encuentros fijados por los enamorados. De estos primitivos ciberataques surgían, luego, conversaciones imprevistas.

  • Me prometiste amor eterno y ayer ya vi  nuestro corazón tachado.
  • ¿Con qué, ahora,  cortejas a María?  Ya me fijé en vuestro corazón grabado en el Parque.
  • Como me decías que no vendrías hasta el verano del 53, ya me casé con Marcos-
  • Etcétera.

A algunos de los  “e-mails”  esculpidos en la corteza de los árboles del Parque, también, le atacaban lo que, actualmente, desgraciadamente, está de tan de moda y denominamos “virus”. Ciertos árboles contraían enfermedades y el virus que originaba esos males, les afectaba a sus cortezas y, en consecuencia, comenzaban a difuminarse las letras, los dibujos, las flechas y las fechas de los mensajes allí esculpidos para, finalmente, desaparecer, a pesar de haber sido grabados en gruesos troncos muy duros…

Vosotros, los lectores, sabéis que, algunas veces, la ciencia trata de imitar y aprender de la naturaleza (recordar, por ejemplo, el radar y los murciélagos). Por ello, como nuestro Parque Municipal es muy sabio y previendo que algunos de aquellos árboles que rodeaban la estatua de los Hermanos Prieto fueran talados ( como así, realmente ocurrió, pocos años después,), en su día, a través de las raíces de  otros árboles, hizo copias de seguridad de lo en ellos estaba  grabado. Las hizo de la totalidad de los mensajes que existían en la doble semicircunferencia que rodeaba y abrazaba la estatua de los Hermanos Prieto.  

Y así, ahora, se pueden encontrar aquellos mensajes de una forma más o menos disimulada, repartidos por otros árboles a lo largo de los hermosos paseos que han ido formando.  Al caminante que pasea gozoso por nuestro Parque, le es muy fácil intuir a donde se trasladaron aquellos símbolos que él grabó con su navaja (Doña Inés- Juan 1.955) y los reconocerá perfectamente, bien en un nuevo abedul a la orilla del Arenteiro o en un erguido abeto que corona un cruce de sus innumerables caminos… Pero, aún hay más. Lo maravilloso del Parque es que no solo hizo copias de seguridad de los mensajes grabados en las cortezas de los arboles sino que, también, guardó en sus entrañas, copias de los mensajes soñados.

Si, aquellos mensajes que uno soñaba en aquella época y que por una u otra circunstancia nunca esculpió en árbol alguno… Y localizar esos mensajes es muy fácil. El caminante que en su día soñó mensajes, ahora debe, cada vez que vuelva a pasear por sus caminos de antaño, soñarlos de nuevo y verá como  la generosidad y la magia de nuestro Parque Municipal se los mostrará,  otra vez, en infinidad de rincones plenos de belleza. Una especie   de milagro, leer en la naturaleza los símbolos y mensajes de afectividad que uno soñó en aquellos años. De nuestro Parque  permanecerá, siempre, su voz como un jarrón repleto de jazmines, como un vidrio claro.


Juan Lois Mosquera

———————————————————————————————————-

Curriculum de Juan Lois Mosquera :

Nacido en 1942-Bachillerato por libre en Colegio Isabel La Católica. Preuniversitario Instituto Otero Pedrayo de Ourense. Estudios de Perito Industrial Electricidad en Vigo ( los actuales Ingenieros Técnicos). Actividad profesional en la multinacional Siemens-Vigo (30 años) y Redcom – Vigo (Empresa de Telecomunicaciones). Desde su jubilación en el año 2.001,reside en O Carballiño. 

———————————————————————————————————-

Outros artigos de Juan Lois Mosquera

Filosofía de lo cotidiano (3): La mayoría tenemos teorías para todo

Curiosa “anécdota e historia “, ocurrida en O Carballiño

Filosofía de lo cotidiano (2)

El ultimo coche de caballos en O Carballiño

Corolarios para una filosofía de lo cotidiano

Curiosa historia de nuestro Reloj de la Plaza

Curiosas historias de nuestra “ Fonte do Concello”

Posibles axiomas para una filosofía de lo cotidiano

PUBLICIDADE