Retomando esta  serie, titulada “ Filosofía de lo cotidiano,” en la cual trato de proponer, fundamentalmente, preguntas sobre temas de nuestra cotidianidad – valga la redundancia-, sin entrar en los temas denominados “ universales” tratados por los filósofos profesionales ( la vida, la verdad, la esencia, principios del deber, etcétera), he estimado oportuno en esta ocasión formularnos la pregunta siguiente:

-¿Por qué la mayoría de las personas, tenemos teorías para todo?-

Como suele decirse, es fácilmente verificable (escribo, por supuesto, desde mi subjetividad)) que cuando a una persona de nuestro entorno cultural le planteamos  una pregunta, aunque sea simple, por ejemplo, sobre una cuestión sanitaria- ¿ piensas vacunarte este año contra la gripe?-, aquella nos responde, normalmente, exponiendo, también, “su teoría”  respecto a la forma en que debía de reformarse todo el sistema sanitario.

Por extensión y analogía, lo indicado anteriormente para la sencilla pregunta acerca de la gripe, igualmente, podría decirse para los temas de educación, deportes, política, paro, etcétera. Ante cualquier breve y modesta consulta que realizamos “al otro “, nuestro interlocutor, generalmente,  nos responderá explicándonos “su  teoría”; una nueva ley de Educación, que jugadores de futbol seleccionaría y sistema de juego a utilizar, etcétera… Para él, lo político se solucionaría creando o sustituyendo varios Ministerios,   la subida del recibo de la luz se corregiría instalando placas solares en todas las viviendas y con  relación a algunas prestaciones del seguro de desempleo, enseguida, nos expondrá “su  teoría” para eliminar, definitivamente y de inmediato, el problema del paro.

Asimismo, en las tertulias que se retransmiten por televisión, es muy frecuente que ante cualquier tipo de debate que presente el moderador y sobre los temas más diversos (economía, energía nuclear, 14-F de 1981,  coronavirus, etcétera), cada uno de los contertulios  exponga “sus propias teorías”, e igual pontifican acerca de economía, de hipótesis conspiratorias, del  origen del covid 19, como lo hacen sobre las ventajas de la fusión nuclear en frio o de mecánica cuántica. Rara vez, alguno de los contertulios reconoce que,  acerca de tal o cual cuestión, no tiene la formación suficiente para opinar sobre la misma.

Después de relatar, someramente,  la forma con la cual  la mayoría de nosotros solemos responder a las sencillas y particulares  preguntas que los amigos o conocidos nos formulan, considero, quizás, interesante, transcribir a continuación unos párrafos de un manual de Filosofía, relacionados con Chomsky y su gramática generativa.

“El aprendizaje de la lengua por un niño-probablemente, el mayor logro espiritual que los seres humanos llegan a alcanzar en su vida-, pueda realizarse por vía empírica, es decir, por la  pura recepción por el niño del entorno que le rodea. La adquisición del lenguaje  tiene lugar a una edad en que el niño no está capacitado para ningún otro logro comparable, el aprendizaje del cálculo diferencial, por ejemplo; que, a partir de las reglas asimiladas ( más o menos inconscientemente) el niño llega muy pronto a ser capaz de formar miles de frases nuevas que no ha oído ni pronunciado nunca.. En suma; se impone la idea de que los seres humanos estamos dotados de una capacidad innata (en lo que atañe al individuo, de modo que se puede decir: heredada) para aprender una lengua humana, cualquier lengua por igual, pues un niño alemán que crezca en un entorno japonés aprende y habla este idioma como su lengua materna.”

En consecuencia de lo resaltado en los párrafos anteriores, considero, a título especulativo, que no sería descabellado pensar que  nuestra corteza cerebral ( una especie de  hardware de  nuestra personalidad) está dotada de un  software ( conjunto de programas y rutinas que permiten a una computadora realizar determinadas tareas) que le permite responder, de inmediato, a las preguntas recibidas, con una teoría generalizadora, independientemente de que las mismas se refieran, únicamente, a cuestiones muy simples y particulares.

Lector, probablemente, nuestra inicial pregunta, “La mayoría tenemos teorías para todo “, podría  tener una curiosa respuesta si nos apoyamos en las propuestas del filósofo y lingüista Chomsky para nuestros lenguajes.


Juan Lois Mosquera

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Curriculum de Juan Lois Mosquera :

Nacido en 1942-Bachillerato por libre en Colegio Isabel La Católica. Preuniversitario Instituto Otero Pedrayo de Ourense. Estudios de Perito Industrial Electricidad en Vigo ( los actuales Ingenieros Técnicos). Actividad profesional en la multinacional Siemens-Vigo (30 años) y Redcom – Vigo (Empresa de Telecomunicaciones). Desde su jubilación en el año 2.001,reside en O Carballiño. 

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