O Carballiño- Curiosas formas de barrer

Juan Lois Mosquera

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Continuando con nuestras historias sobre sucesos ocurridos o actividades desarrolladas en O Carballiño con anterioridad a 1960,  en esta ocasión, dedicaremos este comentario a dos antiguos barrenderos, Avelino y Xaquin (véanse fotos adjuntas) y a las labores de barrer que se realizaban en los negocios ubicados en las calles principales de nuestro pueblo.

Tal como se puede apreciar en las citadas fotos, los barrenderos disponían de un pequeño carro de madera con una sola rueda de apoyo y una especie de “ andas”, situadas en la parte posterior del mismo que permitían levantarlo y moverlo de un lugar a otro. La basura recogida por los barrenderos en estos carros de mano ,  la trasladaban a un Carro Mayor, mucho más grande, tirado , normalmente, por una mula y en él cual se trasladaba la misma a los vertederos que en aquella época  estaban destinados para ello..

En todos los negocios radicados en nuestro casco urbano y, principalmente, los de la Calle Principal (ahora, Tomas María Mosquera y Rosalía de Castro), la  labor que se llevaba a cabo, a primera hora de la mañana y provistos de escoba y recogedor, era la de barrer el interior del mismo y el trozo de acera o soportales correspondiente a sus fachadas… Esa pequeña basura diaria (polvo, papeles, cartones sueltos, etcétera) se introducía en alguna caja más grande o bolsa,  o bien  se reunía,  ordenadamente, en un montón, dejándola frente al negocio. Poco tiempo después, al pasar por ahí el barrendero,  a este le resultaba cómodo  cargarla en su carro de mano para su posterior traslado al Carro Mayor.

 Resaltemos que se barría, (con la escoba y el recogedor), siempre,  desde  dentro del negocio hacia fuera, tratando de formar un sencillo montón con la basura y colocarla de tal manera que a los señores de la limpieza les fuera fácil recogerla.

Según se cuenta en nuestro “imaginario popular”, el abuelo de Carlos Cortés (Carlos, persona que estuvo muy ligada al futbol con el antiguo Sporting y después con el Arenteiro, ya fallecido), en aquellos años,  ya disponía de un Almacén de Materiales de Construcción, situado a la entrada de la actual calle Juan Corral Pajariño, en su margen izquierda (quizás, antes de 1940, véase foto adjunta)

El  mencionado abuelo de Carlos Cortés,  parece ser que era la “único persona”  do   Carballiño que barría para dentro… Con lo cual, todo el polvo de su larga  acera,  terminaba, inexorablemente, a partir de la primera hora de la mañana, formando parte del montón de “Cal” existente en el interior del almacén…  Para depositar la ” Cal” ”, se elegía ese lugar, allí, en el suelo  para,  de esta forma, atender mejor las peticiones de los clientes, que adquirían el mismo-la Cal-, según el peso y precio acordados...

 Dado que los intervinientes en esta próxima historia (  Carlos, la madre, Doña Anita, y su empleado, Chiquilin, que, luego, ejerció de barrendero en el Concello) están relacionados, en alguna medida, con lo contado anteriormente,  he estimado oportuno hacer mención,-veladamente-, a  una conversación entre las personas citadas que, con posterioridad,  el espíritu de la misma-, se convirtió en la “esencia” de los argumentos que exponen los abogados gallegos para defender a nuestros parroquianos cuando estos están acusados de cierto tipo  de injurias.. Conversación que, asimismo, pasó a enriquecer  nuestro “imaginario popular”…

 Retomando el título del comentario de hoy, Curiosas formas de barrer, también se cuenta que en algunas cafeterías o bares, se le solía invitar al barrendero  a una pequeña copa de licor o aguardiente, cuando este pasaba a recoger la basura de los mismos.

.Por ello, cuando el Café Peñasco, (regentado en aquella época por el conocido y famoso Fidel, ya fallecido) llevaba algunos días sin ofrecerle  a nuestro personaje, Avelino,  la habitual copa de otras veces, entonces este-Avelino-, del montón de la basura dejada por Fidel frente al Café, sacaba los elementos que él consideraba como  basura no retirable y se los depositaba, cuidadosamente, en la banqueta  que antes allí existía y que lindaba con el comercio de Pepe Carballido.

Entiendo que este tipo de  historias o similares que nosotros o nuestros antepasados recordamos de O Carballiño, igualmente, como es lógico,  han sucedido en los demás pueblos de características semejantes.

Desde mi subjetividad, considero que ningún pueblo, ciudad, nación o persona , debe considerarse superior al otro Sin embargo, como si estuviese grabado en nuestros genes, con excesiva frecuencia, sentimos una constante presión en nuestras conciencias para manifestar esa superioridad. Quizás, incluso, esa superioridad, aparece muy disfrazada cuando pensamos o verbalizamos aforismos de este tipo: “que excelente e interesante es esto  de creer que no hay un ser superior a otro”,ja,ja.

De nuevo, haciendo hincapié en la importancia de las sencillas historias que van conformando ese  “ imaginario popular” de los pueblos, por analogía y extensión, creo que debíamos, asimismo, incluir en el mismo,- en el imaginario popular,-, todas esas esas expresiones de nuestras  vidas cotidianas que utilizamos, con afecto, en nuestras conversaciones personales o digitales como son, por ejemplo: buenos días, Un besiño, Buenas Noches, Un abrazo, que tal estás , Feliz Día, diminutivos de nuestros nombres de pila, Unha apreta, un saludo con nuestra mano,, Hasta Mañana,  etcétera. Palabras o frases muy breves, en apariencia casi insignificantes, pero que adquieren todo su enorme y verdadero valor, cuando, desgraciadamente, por cualquier circunstancia dejamos de recibirlas de nuestros amigos  o  seres queridos.

Lector, ¿verdad que es curiosa esa historia sobre  “la único persona  do  Carballiño que, en su establecimiento, barría para dentro? Juan Lois Mosquera


Nota: Música sugerida, Solveig,s  Song- Suite Peer Gynt  de Grieg


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